Masa de pizza receta casera

masa de pizza receta casera paso 0

La masa de pizza es una receta casera y básica que te puede salvar la vida, en un momento de apuro. Es una receta muy sencilla de preparar y la masa está super crujiente. Vamos nada que ver con las bases que venden preparadas. Y además es bastante más barata. 
En mi casa mi madre la hacía habitualmente y siempre guardaba alguna congelada y así cuando venía alguien ella estaba preparada. Si recordáis la receta del queso fresco, habíamos obtenido un subproducto que era el suero de leche. Pues bien, si lo tenéis guardado es el momento de utilizarlo. Si no pues usaremos agua y leche normales. Aunque os aseguro que con el suero sale una masa muy esponjosa. Ahora pasemos a la lista de utensilios necesarios:
2 boles
1 báscula de cocina
1 batidora manual o eléctrica
3 paños de cocina
1 toalla de baño
2 moldes para pizza de unos 28 cm
1 molde para pizza de unos 12 cm
1 rodillo grande
Papel transparente para envolver
Papel de aluminio
1 pincel para untar
Y el listado de ingredientes es el siguiente:
500 gr harina
1 pizca de sal
15 gr levadura fresca (medio cubito del super)
25 ml aceite vegetal
25 ml de leche entera
250 ml agua
Un poco de aceite de oliva para untar
Si tenéis guardado el suero de leche del que os hablaba, lo pondremos en lugar de la leche y el agua. Pero claro os habrá sobrado bastante cantidad, así que hay dos opciones: se pueden poner los 275 ml de suero de leche, que corresponderían al agua y la leche según la receta y guardar el resto en el congelador. O bien usamos toda la cantidad de suero que nos sobró de hacer el queso fresco. Esto último implicará poner más harina, así que os dejo una pequeña tabla para qué sepáis, cuanto poner según varias cantidades de suero:
masa de pizza receta casera paso 1

Sin más dilación veamos los pasos a seguir:
masa de pizza receta casera pasos 2-13

Calentamos un poco el agua y la leche (o el suero) en el microondas y echamos la levadura. El líquido no debe estar muy caliente, solo tibio, para no estropear la levadura.
Removemos con la mano hasta que se deshaga la levadura, a continuación añadimos el aceite y la mitad de la harina, mientras removemos bien con la batidora.
Poco a poco se va echando el resto de la harina, mientras seguimos removiendo y en este momento podemos añadir la sal junto con el resto de la harina (ojo: si la echamos antes podemos “matar” la levadura) hasta que se despegue de las manos. Entonces dejamos de amasar.
Aceitamos otro bol o cazuela alta y volcamos la masa en él. Tapamos bien con un paño de cocina y una toalla de baño bien plegada para darle calor.
Colocamos en una zona de sol durante una o dos horas hasta que doble su tamaño. En invierno, o si hay prisa, se puede calentar el horno a 50º unos 5 minutos entonces se apaga y se coloca la masa  dentro, para que suba antes sin cerrar la puerta del horno del todo.
Untamos una pizca de aceite en las pizzeras con un papel de cocina o con los dedos. 
Cuando suba la masa ponemos un poco de harina sobre la superficie de trabajo. Y la partimos en 2 bollos de 250 gr y otro de 100 gr. Entonces extendemos con ayuda de un rodillo dándole forma circular. 
Vamos midiendo el tamaño de la base con el molde. Ponemos un poco de harina en el rodillo y enrollamos la masa para llevarla encima de la pizzera y entonces la desenrollamos.
La acomodamos en el molde con ayuda de los dedos. Y hacemos lo mismo con todos los bollos de masa.
Las tapamos con un paño de cocina o servilleta de tela y las dejamos reposar una 1 hora para que se hagan esponjosas. 
Precalentar el horno a 200º durante 10 minutos. Untamos las pizzas con un poco de aceite de oliva, ayudándonos de un pincel.
Horneamos a 170º en altura media durante 10 minutos cada pizza. Después las sacamos y las dejamos enfriar. En este paso, las podemos congelar para usarlas en otra ocasión. Simplemente envolviéndolas primero con papel transparente y luego con papel de aluminio. Durarán hasta 3 meses en el congelador en perfecto estado. Yo lo que hago es dejar uno de los moldes y apilar todas las pizzas bien envueltas una encima de la otra, para evitar que se puedan romper.
Para descongelar las bases, solo hay que sacarlas una media hora antes y dejarlas a temperatura ambiente. Esta receta sirve también para preparar pan, lo veremos próximamente. En el siguiente artículo, os contaré diversas formas de preparar el relleno para las pizzas. Espero que os haya gustado.
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